miércoles, 16 de marzo de 2011

Manifiesto sobre la Crisis de la Biblioteca Nacional del Peru. Marzo 2011

Apreciados colegas:

La crisis que sacude a la Biblioteca Nacional del Perú, y la repercusión de ella en los medios, nos conmueve. Es de esperar que de esta crisis surja el empoderamiento de la institución, ya que evidencia su problemática. Confiamos en que el peso de la ley caiga sobre los culpables y responsables del escándalo de la desaparición de valiosísimos libros.

Para aquilatar la dimensión del problema tratemos de enfocar a la BNP como un sistema. Comencemos por el control bibliográfico: sabemos que en la base de datos se han borrado cientos de registros, lo que enturbia dicho control. Este último es parte esencial de la gestión de documentos. En consecuencia, podemos deducir que el control bibliográfico actual en la BNP, es deficiente, y que esto favorece la manipulación de la supuesta mafia, culpable de la desaparición de los libros.


Sigamos con el almacenamiento: ¿Las instalaciones ofrecen la seguridad que requieren los documentos que constituyen patrimonio de la nación?

Sin un control bibliográfico automatizado e integrado que permita el acceso eficaz a los registros gráficos del íntegro de la colección, no será posible garantizar la preservación de las colecciones, por eso urge recuperar la integridad del catálogo automatizado. Y, adicionalmente, sin un acondicionamiento adecuado y seguro para resguardar su almacenamiento y manipulación, la desaparición de los documentos puede continuar.

Respecto a los servicios: ¿El personal que manipula los tesoros bibliográficos de la BNP es sólo profesional del área? En ese aspecto me atrevo a adelantar juicio expresando mi apoyo a los colegas responsables de los tesoros bibliográficos, porque he sido testigo del celo que imponen a su labor. Cabe agregar que el personal profesional bibliotecológico es inferior, en porcentaje, al personal administrativo que ha copado los puestos de trabajo en la BNP.

En cuanto al inventario: ¿Se ha vuelto a hacer uno después de la mudanza, que permita verificar las existencias en el nuevo local y compararlo con la colección transferida desde el local de la avenida Abancay?

Por otro lado: ¿qué hizo respecto a las acciones delictivas el órgano de control instalado en la BNP, como ente autónomo dependiente del Sistema Nacional de Control?

Sin embargo, si consideramos que la BNP pertenece al sistema del Ministerio de Cultura, nos preguntamos: ¿existe la voluntad política de resolver en forma integral la problemática de la BNP, considerando su rol respecto al patrimonio documental de la nación y su relevancia para el desarrollo de las bibliotecas del Perú?

En respuesta acotamos que la decisión de interrumpir por tres meses los servicios de la BNP para realizar el inventario internamente, es un caso insólito en los últimos años que demuestra la voluntad política del gobierno para dar término a la desaparición de documentos. Esperemos que esta voluntad política se mantenga firme en lo sucesivo para resolver la problemática de la BNP y se la dote del presupuesto y el personal calificado que requiere.

La mística que inspiró el doctor Jorge Basadre a las primeras generaciones de bibliotecarios que participaron en el surgimiento de la tercera biblioteca Nacional, formados en la Escuela que el historiador fundó, no se ha quebrado. Si algún profesional bibliotecólogo estuviese coludido con el mal –esperamos que no sea así- tendríamos que aceptar que asuma su culpa y se atenga a las consecuencias.

Ante estos acontecimientos, creemos que es necesario reforzar e inducir los principios éticos -base de una conducta moral acrisolada- en las escuelas de formación profesional, y hacerlos extensivos a todo el personal, tanto profesional como administrativo y auxiliar, de las bibliotecas existentes en el país. Asimismo, debemos inculcar la noción de que el patrimonio bibliográfico y documental pertenece únicamente al país y sustenta nuestra identidad como nación. De allí la importancia de preservarlo, resguardarlo celosamente, mantenerlo y permitir su acceso y difusión, previas medidas de seguridad.

Finalmente, manifiesto mi adhesión a los colegas de la BNP; estoy segura que con su esfuerzo y lealtad se esclarecerá la exacta dimensión del problema, se encontrarán las vías de solución y se tomarán medidas que garanticen que los hechos dolosos en mención no se repitan en el futuro.

Nelly MacKee de Maurial
Ex Decana del Colegio de Bibliotecólogos del Perú
16 de Marzo de 2011